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Caro Diario

Dia 7 - Por fin sale el sol y nos vamos a Kyoto

Despues de varios dias de lluvia y mal tiempo salio por fin timidamente el sol.
El 15 (dia de San Isidro en Madrid) nos pegamos el primer gran madrugon del viaje, levantandonos a las 6:30 de la manyana para coger el Shinkansen (tren bala) rumbo a Kyoto y en poco mas de 2 horas 40 minutos recorrimos los 513 km que separan Tokyo de Kyoto.
El objetivo era ver el Aoi Matsuri (festival de la Malvarrosa), un desfile que data del periodo Heian (siglo VI) en el que los participantes llevan ofrendas a Shimogamo, un santuario a las afueras de la ciudad.

Llegamos sobre las 10:45 y tras pasar por la oficina de turismo, situada en la novena planta de un centro comercial (tipo El Corte Ingles, un sitio de lo mas adecuado para poner una ofician de turismo, vaya). Cogimos el metro y llegamos a los jardines del Palacio Imperial donde comenzaba el desfile, muy del estilo de una procesion, pero sin musica. Vimos salir a los ultimos miembros entre los que habia monjes, portadores de cestas, mensajeros reales, guardias, doncellas y dos carros tirados por bueyes llenos de flores (Malvarrosas). Pero como pillamos el final intentabamos cogerles pero la cantidad de gente era tal, que ibamos practicamente al mismo ritmo que ellos, por lo que era imposible avanzar mas rapido. Afortunadamente la procesion hacia un alto en el camino en un santuario intermedio y no partia de nuevo hasta las 14:20.

Alli encontramos el mayor numero de "guiris" que hemos visto hasta ahora. Habia muchos puestecillos de comida y de bebida asi que comimos por alli probando cosillas, Takoyaki (bolas de pulpo rebozadas tipicas de Osaka) y Karaage (pollo tambien rebozado en harina).

Sobre las 13:00 hubo una especie de demostracion de los mensajeros a caballo corriendo a toda velocidad por un espacio habilitado para ello. Repitieron varias veces y sobre las 14 nos dirigimos a presenciar la salida de la procesion, con bastante calor. Una vez paso toda la comitiva, volvimos andando hacia los jardines del Palacio Imperial (una media horita) y tras pasear por el, el cansancio nos condujo a decidir volvernos una hora antes de lo previsto y dejar la ciudad en si para verla en un proximo dia en el que volveremos para ver las muchas cosas que tiene la vieja capital nipona.

El viaje de vuelta lo pasamos en parte durmiendo y a casita y cena en casa para recuperar fuerzas para el siguiente dia.

Como siempre, las fotos en los enlaces que hemos puesto en anteriores articulos.

Ciao, ciao.

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